nicolás pedretti es un escritor genial vive en mar del plata y además es mi editor
domingo, 9 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
tengamos un amor apasionado por mensajes de texto leámonos en twitter sin usar remeras ni medias a mitad de la noche enamorémonos viendo nuestras fotos de facebook una y otra vez gustémonos gracias a la edición y que nuestro amor no sea nuestro que pertenezca a ese mundo cercano y distante que está en ninguna parte que no existe sino en el aire guardado ahí por siempre al que pueda acceder cualquiera con tan solo una señal de wi-fi desconocida.
miércoles, 5 de enero de 2011
martes, 4 de enero de 2011
mar del plata es una ciudad irregular que cambia que sube que baja que sigue y se transforma en ciudad turística en ciudad antigua en infancia en belleza en locura y en emoción salpicada de felicidad. por momentos la ciudad decide mutar inexplicablemente y una esquina cualquiera se convierte en una esquina de la plata con sus mismas baldosas el mismo semáforo y la misma ochava que ya conozco por la que ya pasé antes muchas veces. en otros momentos la ciudad vuelve a desibujarse caprichosamente hasta adquirir la forma exacta de alguna calle de palermo con sus mismas luces con sus mismas fachadas y su misma iluminación. lo único que es distinto y que me ayuda como bofetada para distinguir donde me encuentro son los pibes. los pibes marplatenses son distintos a cualquier otro pibe de cualquier otro lugar. los pibes con remeras de nirvana cortada el pelo despeinado y los cuellos y hombros rojos de tanto sol volviendo de la playa al atardecer tomándose el 221 llenos de arena en los brazos. un poco me enamoro de ellos y no me quiero ir, quiero mirarlos un poco más y seguir la curva de sus cuerpos desde arriba de la malla y cómo sigue por debajo de la remera hacia arriba dándole forma a sus pechos marcados por la actividad física por el sol por el mar por el amor. imagino el cuerpo que está debajo de esas remeras de nirvana cortadas gastadas rotas y con las costuras un poco abiertas. amo a estos pibes que se esparcen por la ciudad dejando un rastro de arena a su paso. a uno le di unos besos en la playa pero no quise ni siquiera preguntarle su nombre para evitar la tentación de buscarlo en facebook. lo besé y le metí la mano por debajo de la remera y le apreté el pecho con fuerza mientras lo besaba mientras se nos paraba la pija los dos. decidí que fuera un recuerdo como de una aparición mística onírica, el pibe del mar con arena en los codos y amor en la lengua y un corazón rebelde debajo de la remera de nirvana cortada gasrada debajo de ese pecho marcado por la actividad física el mar el skate la droga y el amor sobre todo el amor. después el pibe se metió al mar y ya no salió. yo me enamoré de él creo pero decidí no volver a esa playa nunca más, no me siento listo para afrontar la desaparición de alguien a quien ni siquiera puedo buscar en facebook. miro el mar y me acuero de él.
domingo, 2 de enero de 2011
leo poesía en el lobby del apart-hotel en el que estoy viviendo frente a un ventanal que da al mar. veo una infinidad de manchas blancas en movimiento suben y bajan se alargan se extienden hasta que se deshacen. son olas, claro; pero si las pienso como manchas es más divertido. manchas blancas que no dejan de moverse sobre un gran tablero verdemarrón. y leo poesía, es lo que me paso todo el día haciendo; y pensando, mirando por la ventana y pensando. me encanta tener el tiempo para pensar y para leer dormir y levantarme a seguir pensando, pensar en cada cosa que veo, una de mis actividades favoritas o MI actividad favorita es pensar, cualquier cosa, lo que sea que esté viendo, pensar sobre eso o pensar en un pibe o pensar en lo que estoy viviendo en lo que estoy leyendo, es como masticar despacio para sentir mejor el sabor de alguna comida, bueno, digamos que yo pienso todo el tiempo para disfrutar mejor los momentos, eso es lo que estoy pensando ahora, por ejemplo. pero volviendo al lobby, leo en el lobby y escribo en el lobby porque la conexión wi-fi solo llega hasta el tercer piso y yo estoy en el séptimo. así que debo venir hasta el lobby para acceder a internet y escribir un rato y ver todo lo que me muestra facebook. amo leer poesía en verano, amo tener el tiempo suficiente para leer poesía en verano y leerla como si la estuviera viviendo. anoche flashé muchas cosas, se me ocurrió algo para un poema o un cuento o no sé qué, sobre irte de vacaciones pensando en alguien y solo poder vivir esas vacaciones pensando en qué hubieras hecho con la persona ausente. esa idea me gustó mucho, solo tengo que ponerme a escribir. quiero que sea verano mucho tiempo más y leer poemas y escribir cosas y pensar mucho y pasarla flashando. hoy en la playa leí los sueños no tienen copyright de cecilia pavón y me quemé muy mal el cuerpo bajo el sol. ahora tengo franjas rojas por todo el cuerpo, en especial en la panza
sábado, 1 de enero de 2011
ahora solo veo el mar tengo el mar enfrente y lo miro a los ojos el primero de enero me encontró por calles desconocidas a la salida de una estación de servicio estrellas fluorescentes guías explotaban en el cielo y la calle era desconocía no pudo haber sido un mejor inicio una calle desconocida camino a la playa y ese primer porro del 2011
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